Pero
ahora el tema es peor, el Bullying es mucho más terrible
que esos juegos, pues la agresión, no es parte de algo ficticio,
sino que es una realidad engendrada por odio o envidia,
intencionada y muchas veces premeditada.
El Bullying o matonaje escolar se relaciona
con insultos, ofensas, bromas pesadas (como bajar los pantalones
frente al resto, quitar la silla al momento de sentarse,
golpear la cabeza con botellas, o arrojar y esconder cosas),
ignorar, aislar, dejar mal con el resto de los compañeros
y si es posible con los profesores. Y en los casos más terribles,
se incluyen golpes, robos, abusos, entre otros.
Generalmente los niños acosados por parte
de sus compañeros de clase, son aquellos que presentan alguna
característica física diferente, como por ejemplo: Los muy
delgados, gordos, altos, bajos, morenos, rubios, tartamudos,
tímidos, extrovertidos, gritones, poco sociables, que usen
anteojos, que tengan pecas, o alguna otra característica
típica de bromas. Asimismo los que posean alguna habilidad
sobresaliente o deficiente: los estudiosos, inteligentes,
que no son buenos para algún deporte o juego de grupo, desconcentrados,
etc. Finalmente por cosas tan insignificantes como: los
que no poseen ropa de marca, no son populares o porque no
se atreven a hacer ciertas cosas.
Usted me puede decir: ¡Eso no ocurre en
Chile, eso ocurre en países como Estados Unidos!. Sin embargo
esto es una triste realidad que ha llegado con mucha fuerza
en nuestro país, para eso le invito a revisar algunos de
los titulares que han aparecido en la prensa nacional y
en medios de comunicación:
-El 33% de los niños
chilenos sufre de acoso escolar
-Niña muere a manos de sus compañeros.
-Por celos y envidia, rostro de niña es desfigurado con
un vidrio.
-Niño lisiado es abusado y filmado por sus compañeros.
-Alumnos es agredido y filmado en tres ocasiones.
Creo que aún está presente en nuestra mente
el caso de la joven de 13 años Pamela Pizarro que debido
a las constantes bromas, golpes e insultos, eligió quitarse
la vida. ¿Por qué los jóvenes llegan hasta tal punto? nos
preguntamos, pero al ver la crudeza y la aflicción con que
viven día a día los niños que sufren de Bullying, comprendemos
en parte y por su inmadurez que es la única vía de escape
que logran ver.
A continuación hay
unas palabras de un niño que sufre acoso estudiantil, encontradas
en una página Web, que habla de este tema:
"Hola, mi nombre es Javier, tengo 17 y sufro acoso
escolar desde hace dos años. Ya no puedo más, estoy amargado.
En el colegio los que se creen más "bakanes" de
la clase, siempre me intimidan, insultan, humillan e incluso
me pegan; según ellos de broma. ESTOY HARTO. Por favor les
pido ayuda, me he planteado incluso el suicidarme, aunque
parezca muy fuerte. NECESITO AYUDA URGENTE”
Aquí entra en juego la importante labor que los padres pueden
y deben ejercer para evitar que sus hijos sufran estos vejámenes.
Primero cerciorándonos del comportamiento de nuestros hijos:
En ocasiones, se tarda tiempo en descubrir
que su hijo es víctima del acoso escolar. Necesitan observar
si busca excusas para no ir al colegio, si llega a casa
con algún tipo de herida o moretón (aunque diga que se la
ha hecho jugando), si tiene frases peyorativas escritas
en sus libros, duerme mal o si llega con la ropa o mochila
sucia (con pegamento, corrector, tierra, comida o cualquier
elemento que pudiesen utilizar en clases).
En segundo lugar es Vital la comunicación
que exista ente padres e hijos. Normalmente los niños acosados
suelen mostrar timidez, inseguridad, complejo de inferioridad,
baja autoestima e introversión. Si existe una buena comunicación
los padres podrán notar rápidamente un cambio de actitud,
o tal vez el mismo adolescente tenga la confianza para decirlo
(pese a la vergüenza que esto les genera). Si no existe
buena comunicación difícilmente los padres noten lo que
ocurre y mucho menos el niño les mencionará su pesadilla
diaria.
Si el colegio tiene muchos alumnos, el profesorado quizá
no conozca todo lo que ocurre, pues los chicos acosadores
buscan momentos y lugares en los que no puedan ser vistos
para hacer sus fechorías, a veces, fuera del centro; también
amenazan a sus víctimas diciéndoles que si los acusan, les
ocurrirá algo peor.
Finalmente si descubre que su hijo(a)
está siendo víctima de Bullying, lo primero que debe hacer,
es poner en conocimiento al profesor jefe y la dirección
de su establecimiento de lo que ocurre, luego hablar con
los padres del niño o grupo de niños agresores procurando
no ofender, ni atacar (recuerde que estamos tratando de
solucionar un problema y no agrandarlo más); y finalmente
que, junto a la profesora, se converse con el curso para
hacerles comprender la gravedad del caso, en donde ellos
opinen y así se fomente un ambiente armonioso y libre de
violencia.
Escrito por:
Claudio Mora
Estudiante de pedagogía de la universidad de Santiago
Lider juvenil por varios años |